Energía eólica
Desde la construcción de las primeras centrales de fuerza eólica a inicios de la década de los 90, la generación de corriente en base a energía eólica ha experimentado un crecimiento dinámico gracias a los programas estatales de fomento. Con más de una tercia parte de la potencia mundialmente instalada, en ningún otro país existen más plantas de energía eólica que en Alemania. A fines de 2006 trabajaron según las indicaciones de la Asociación Federal para Energía Eólica 18.685 plantas con una potencia total de 20.622 megavatios. En el año 2006 generaron estas plantas 30,5 mil millones de kilovatio-horas de corriente. Esto corresponde a una participación de aprox. 5 por ciento del consumo total de corriente eléctrica en Alemania y entrega el aporte más grande de las energías renovables para la generación de corriente eléctrica (Fuente: AGEE-Stat, indicaciones de rubro; Versión: Abril 2007).
Fomento
Las razones para este auge sin ejemplos a nivel mundial que se dio en los últimos 15 años, se basan en los programas de fomento de la República Federal de Alemania, así como de los diferentes países federales que convierten la utilización de esta forma de energía en un tema atractivo para propósitos particulares, en la agricultura y para las compañías comunales, pero también en la remuneración legalmente regulada de alimentación de red, regulada con la LER (Ley para Energías Renovables). Estos fomentos llevaron a mejoras técnicas y una mayor orientación a plantas de tamaño grande, con reducción simultánea de los costes de inversión como también de generación de corriente eléctrica. El punto incial de la introducción al mercado de las plantas de energía eólica en Alemania formó el programa de fomento iniciado en 1989 denominado '100 MW de viento' del gobierno federal, el cual se amplió posteriormente a un volumen de 250 MW. El empuje decisivo obtuvo el mercado eólico con la introducción de la Ley de Alimentación de Corriente Eléctrica en 1991. Con la remuneración regulada con esta ley con un valor inicial de 8,49 centavos/kilovatio-hora, así como los programas de fomento federales, la alimentación de la corriente eólica en la red ganó rápidamente alta atractividad. No obstante, se restringió esto con las plantas de este entonces con su rango de capacidad de potencia de 20 a 150 kilovatios primero en emplazamientos especialmente favorables, para conquistar luego crecientemente a emplazamientos ubicados en el interior. La aprobación de la Ley de Energías Renovables (LER) que reemplazó la Ley de Alimentación de Corriente Eléctrica en abril de 2000, ofreció una nueva base segura de planificación. A causa de las condiciones favorables de fomento en la LER y la obligación de los operadores de red de conectar las plantas fomentadas por la LER en forma privilegiada en la red, se sobrepasó ya en 2002 el límite mágico de 10.000 megavatios de potencia instalada en todo el país.
Rubro interior
Según las indicaciones de la IKEE (Campaña de Información para Energías Renovables) la industria de energía eólica se ha convertido en un factor comercial enorme con un volumen de ventas de 5,64 mil millones de euros en Alemania y más de 73.800 empleados en el año 2006. Las prestaciones de los fabricantes alemanes de las plantas eólicas abarcan la planificación, la construcción, el equipamiento, la técnica de plantas, la supervisión operacional, ofertas de financiamiento y capacitaciones. Un papel hoy en día importante y con creciente importancia para la industria eólica alemana asume la exportación. La cuota de exportación alcanza el 71 por ciento y los ingresos provenientes del negocio extranjero alcanzan casi 3,5 mil millones de euros. Una causa para la creciente demanda internacional por las plantas de energía eólica es su creciente rentabilidad. Los costes para este modo amigable con el medio ambiente de la generación de energía pudieron disminuirse en menos de la mitad desde el inicio de los años noventa.
Mercados internacionales
En muchos países extraeuropeos existen condiciones incluso mejores para la generación de energía en base a la fuerza eólica: con altas velocidades del viento en el interior del país que se mantienen frecuentemente constantes durante todo el año, o bien largas costas para la realización de plantas tipo offshore. La rentabilidad de proyectos de fuerza eólica que trabajan en modo de servicio paralelo, depende también de las condiciones marco de la política energética. En muchos países en vía de desarrollo y emergentes existen condiciones favorables en el sector energético y los sistemas de estímulo ya están disponibles. No obstante, las plantas de menor tamaño e independientes de la red forman en regiones que ostentan de medidas de política energética complementarias, una posibilidad para electrificar las casas e instalaciones comunitarias en forma independiente.